25 de septiembre de 2008

Casa de muñecas, Henrik Ibsen.-


Casa de muñecas no sólo representa la ruptura con los cánones estructurales y argumentales del teatro clásico, sino que además se adhiere a las convulsiones sociales de la época al trascender la mirada crítica respecto a las problemáticas contigentes en la sociedad industrial, puesto que aplica un enfoque valorativo que ataca directamente la dualidad de códigos morales dentro de la institución de la familia, corpúsculo esencial en una colectividad, de acuerdo a una visión netamente masculina. Sobre la base de este sistema que menoscaba la condición de la mujer, Ibsen plantea una serie de teorías que abarca en profundidad los planos sociológicos y psicológicos, tanto de los personajes que conforman la obra, como del contexto temporal y cultural en el que están inmersos.

El tema central de «Casa de muñecas» consiste en la liberación moral de una mujer oprimida por el rigor de una sociedad machista, la cual es encarnada a través de las figuras del padre y el marido, quienes ejercen en ella una serie de manipulaciones que ésta advierte sino hasta el momento en que se presenta una situación límite: el chantaje de un desconocido que podría arruinar su matrimonio. Es a partir de aquel acontecimiento, que la protagonista toma real conciencia acerca de su rol y su libertad, de sus deberes y derechos como ser humano, optando finalmente por romper con todo lo que la anulaba. El proceso catártico que experimenta Nora Helmer en la escena final de la obra no se habría concretado de no ser por la intervención de los personajes de Rank, Cristina y Krogstad, el antagonista en apariencia, que a la postre resulta ser el ente emancipador.

Asimismo, existe una serie de motivos que refuerzan el sentido del nudo principal, como lo es la búsqueda de la verdad mediante el constante desenmascaramiento entre los sujetos que forman parte de la historia, la búsqueda de la libertad y la afirmación del yo, es decir, la consecuencia con uno mismo.

En cuanto al marco espacio-temporal en el que se desarrolla la obra, la totalidad de la acción dramática tiene lugar en la casa de los Helmer, puesto que los otros ambientes solamente cobran importancia por medio de la alusión. Esta unicidad se relaciona significativamente con la atmósfera psicológica imperante: la sensación de asfixia que padece Nora producto del encierro, la vigilancia permanente y la manipulación. Se percibe además una temporalización de carácter lineal con tendencia a la evocación, en la que el tiempo de la fábula (mirada retrospectiva de los sucesos) adquiere mayor relevancia que el tiempo de duración de los acontecimientos (la cantidad de días del que se vale el argumento), dado que el conjunto de información que se obtiene del relato de hechos anteriores contribuye a la lógica interna de la historia.

En resumidas cuentas, y dadas las peculiaridades de la que es considerada una de las obras paradigmáticas del drama moderno, es que Henrik Ibsen se posiciona como uno de los intelectuales más prolíficos de su época, sin estar exento de polémica por la presencia de su exacerbado compromiso social al tratar sobre temáticas que se encuentran vigentes hasta el día de hoy.


14 comentarios:

  1. Seguro que sería una obra que me encantaría al leerla...

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  2. hola...tenía la media idea en la cabeza para escribirle, pero definitivamente, no siento nada, estoy "anulada" por completo.

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  3. Ya me imagino. Si tratar de estos temas en la actualidad resulta espinoso, en el siglo XIX debió resultar mucho más complicado. No cualquiera lo hacía, es un hecho.

    Ibsen ya decía en su tiempo que la mujer vivía en una sociedad masculina, situación que si bien ha evolucionado un poco, no se encuentra totalmente erradicada.

    Me pregunto yo cuándo romperemos definitivamente con el esquema clásico de una 'casa de muñecas' que nos es enseñada casi desde la cuna.

    Linda, un excelente escrito. Me encanta cómo lo haces.

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  4. tu si que sabes escribír, yo aun escribo como ensayo de morro de secundaria...

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  5. eso es lo que me gusta de la literatura, aunque sea menos preciada por la ciencia histórica como una fuente por ser una creación totalmente de ficción, aun así la valoro por que aprendo mucho mas de un libro de literatura que uno de historia, por que en las palabras del autor, encuentro todo el mundo que padeció e intenta recrearlo a través de su imaginación donde la marca quedara en su obra. su mundo que refleja las injusticias que le toco vivir en este caso la opresión contra la mujer, que se hace presente en todo lo largo de la historia. y que poco se hace para poder remediarle

    intentara buscarlo en biblioteca para poder leerlo

    saludos nos vemos

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  6. Qué simpático.
    Es uno de mis libros favoritos, lo leí en una noche, e incluso fui a ver la obra de teatro hace algunos años.

    Bueno, todo lo que opino ya lo agregaste.

    Saludos!

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  7. JEJEJEJE


    SALUDOSSSSS!!!


    ES EXTRAÑO PERO ESTOY


    MUY ALEGRE!!!!!!

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  8. por un momento lei el valle de las muñecas, (que estupida confusion y lo digo por las historias de ambas poco que ver entre ellas), pero en fin el libro que has puesto si esta bueno, genial...
    sale me voy despues de agradecer su visita y espero que me vuelva a ilustrar con sus ideas.

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  9. Te adoro doro!


    Camila "La del blog" Aravena

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  10. Es extraño, pero me late que aun no se a resuelto el problema fundamental de esta narrativa, pues si lo craneamos mejor todos estamos en las mismas condiciones que las mujeres en el siglo XIX, pero no padecemos ante el otro sexo, sino ante naciones enteras.

    Oveja

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  11. En la primera lectura Torvaldo me cayó pésimo. Me apesta ese tipo de sujeto, más aún existir cercano a eso, guácala.
    Tu tono es de reportaje, es interesante la seriedad con la que escribes. Le queda a Casa de Muñecas, ocurre en un lugar frío, ahí la chimenea (también puede relacionarse a 'la casa de humo', la metáfora de que la chimenea es donde se reúne la familia y nos deja un concepto de pather, el esquma existencialista de la herencia de Heidegger).
    Luego vi la película, junto a otra traducción de la obra en mis manos, Torvaldo Helmer representado por Anthony Hopkins (sin cana alguna). Es un grupo de teatro que montaba la obra y luego la hicieron film.

    Cariños.

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  12. Me parece que el análisis se está yendo por el lado equivocado. ¿Es realmente una obra que reivindica a la mujer? ¿Es Nora "buena" y Torvaldo "malo"?
    Este análisis requiere al menos 5 lecturas de la obra.
    De todas formas, se agradece el esfuerzo.

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Escupa.-