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15 de marzo de 2014

Ukiyo -e o "pinturas del mundo flotante". Estampas japonesas.

He vuelto a este blog, creo. Aunque me costó hilar las ideas de esta reseña culiá.





"Solo vivimos para el instante en que admiramos el esplendor del claro de luna, la nieve, la flor del cerezo y las hojas multicolores del arce. Gozamos del día excitados por el vino, sin que nos desilusione la pobreza mirándonos fijamente a los ojos. Nos dejamos llevar -como una calabaza arrastrada por la corriente del río- sin perder el ánimo ni por un instante, esto es lo que se llama el mundo que fluye, el mundo pasajero."
Asai Ryoi, 1661


El Ukiyo -e es un género de grabado japonés que consiste en el estampado de diversos paisajes, criaturas míticas y escenas costumbristas, por medio de una técnica denominada "mokuhanga". Su legado ha trascendido el arte moderno, apreciándose en obras de artistas reconocidos como Van Gogh, Monet, Klimt o Tolouse Lautrec.

Su origen se remonta hacia el siglo XVII, durante el shogunato de Tokugawa en el período Edo; esta época se caracterizó por el aislamiento de la cultura de Occidente, para lo cual el poder militar llevó a cabo una serie de políticas destinadas a obstaculizar, principalmente, la colonización del territorio nipón por parte de los misioneros católicos de Europa. El régimen centralizado fue lo que produjo el volcamiento hacia las propias raíces, reforzando la identidad nacional.

Asimismo, y como consecuencia de la exaltación de los valores patrios, se desarrollaron expresiones artísticas propias, en el marco de una sociedad feudal decadente que era irrumpida por la nueva clase burguesa. El Ukiyo - e comienza en forma de ilustración de novelas, que más tarde derivó en impresiones de una página, postales y afiches para presentaciones de teatro kabuki; de este modo, surge una reacción hacia los principios elitistas que regían la pintura tradicional, dado que se generó un arte asequible para las masas, cuya temática se fundaba en los hábitos y tradiciones de la vida urbana. Los preceptos de esta innovadora tendencia pictórica se apoyaban en la idea de  "issun saki wa yami" (nadie sabe lo que puede pasar en el futuro), una especie de "carpe diem" frente a la transitoriedad de la existencia.

Durante el Siglo XVIII, este formato experimentó su "edad de oro" gracias a la incorporación del color, así como la proliferación de nuevos artistas. A su vez, las estampas fueron empleadas con un sentido utilitario, adoptando funciones mediáticas, publicitarias y pedagógicas: a través del grabado se pretendía transmitir información hacia localidades alejadas,  promocionar locales de entretenimiento e instruir a los estudiantes. El mundo fugaz plasmado en los grabados de Ukiyo -e (nishiki -e, versión polícroma) se adecuaba a las preferencias y necesidades de la clase media, por cuanto retrataba personajes como actores kabuki (yakusha -e), luchadores de sumo y cortesanas, además de sucesos históricos, escenas agrestes y figuras del shintoísmo. La aparición de las "geishas" supuso la creación de motivos centrados en la belleza femenina, pero además fueron objeto de reproducciones con un alto contenido erótico (shunga).

La originalidad del Ukiyo - e empezó a declinar a mediados del siglo XIX, a causa de la censura y el fenómeno de occidentalización  que sufrió Japón tras la Restauración Meiji (1868). El desarraigo cultural dentro de la sociedad japonesa se manifestó en la pérdida del interés por la tradición en virtud de la novedad. En el plano de las artes visuales, esto se expresa en la sustitución del estampado por el óleo y la fotografía. No obstante, "la apertura de Japón hacia el mundo" tuvo gran influjo en las corrientes artísticas europeas; esta tendencia se denominó "Japonismo". 

Los exponentes más importantes del Ukiyo - e fueron Utamaro, Hiroshige y Hokusai; este último es reconocido por la producción de  más de 35.000 obras, entre las cuales se encuentra "La gran ola de Kanagawa".



Contraste entre una obra de U. Hiroshige y una de V. Van Gogh











Dedicaré otra entrada a cada uno (Hiroshige y Hokusai)


21 de mayo de 2012

Théodore Géricault (1791 - 1824)

Dos ajusticiados (1818)


                                              Etude de main attrapant une grosse mouche






 Los tres cráneos (1812-1814)



Piedad para las desdichas de un pobre viejo (1821)


Cabeza de hombre guillotinado (1818 - 1819)


 La loca (1822)


La muerte de Hipólito (1816 - 1817)


La balsa de la medusa (1819)

30 de abril de 2012

Gustave Courbet (1819 - 1877)

Revolucionario, escandaloso y libertino. Murió de cirrosis.





Les Casseurs de pierres (1849 - 1850)
Destruida durante la Segunda Guerra Mundial





El hombre herido (1844 - 1954)





La trucha (1872)





El sueño (1866)



Entierro en Ornans (1850)





Zorro en la nieve (1860)

26 de enero de 2010

«Femme assise sur un divan», Henri de Toulouse - Lautrec

4 de enero de 2010

Jeroen Anthoniszoon van Aken, Hieronymus Bosch o "EL BOSCO"

Estoy fascinada mirando las obras de "El Bosco", quien sin duda fue un visionario...
Si tuviera que escoger 15 artistas pictóricos a lo largo de la historia, estos serían:

Edvard Munch
René Magritte
Francisco de Goya y Lucientes

Michelangelo Merisi Caravaggio
Eugène Delacroix
Diego de Silva Velásquez

Caspar David Friedrich
Vincent Van Gogh
Henri Toulouse - Lautrec
Marc Chagall
Pierre August Renoir
Gustav Klimt
Aubrey Beardsley
Rembrandt
EL BOSCO

Y como que me anduve emocionando, lo cual me hace incapaz de elaborar texto alguno (coherente y cohesionado, claro está). Así que aplicaré un copy/paste acerca de la genialidad de EL BOSCO mosco:

"
Protagonista de sus cuadros es la humanidad, que incurre en el pecado y es condenada al Infierno; la única vía que parece sugerir el artista para redimirse se encuentra en las tablas con vidas de santos, a través de la imitación de sus vidas dedicadas a la meditación aunque estén rodeados por el mal, sea en las tablas con la Pasión de Cristo, a través de la meditación sobre las penas sufridas por Cristo, para rescatar al género humano del pecado universal."

Tríptico que contempla "el paraíso", "el jardín de las delicias" y "el infierno". Ampliar para ver detalles.



Pese a ser casi coetáneo de Jan Van Eyck, sus figuraciones y técnicas son notablemente diferentes. Técnicamente pintaba alla prima, es decir, con la primera pincelada de óleo, sin demasiados retoques ni pinceladas. Sin embargo, el análisis de cada una de sus obras demuestra que hacía un concienzudo y detallado proyecto antes de la ejecución; innova, asimismo, en la gama de colores, con tonalidades más contrastadas y atrevidas.

En cuanto a la figuración, El Bosco se destaca por representar a personajes santos como sujetos comunes y vulnerables (total diferencia en esto con Van Eyck, y en cambio mucha similitud con Matthias Grünewald). Es tan patética la vulnerabilidad de los personajes santos representados que les hace queridos por empatía. Prácticamente todos los personajes que representa tienen algo de caricatura.

Lo que quizás primero llama la atención de todo aquel que observa una obra de 'El Bosco' es su "surrealismo" -avant la lettre- sintetizado con el típico expresionismo teutónico.

En sus obras abunda el sarcasmo, lo grotesco y una imaginería onírica. Una de las explicaciones para esto es que 'El Bosco' aún se encuentra imbuido por la cosmovisión medieval repleta de la creencia en hechiceras, la alquimia, la magia, los bestiarios, los tesaurus, las hagiografías... Además, en el 1500 abundaron los rumores apocalípticos. Esto influye para que 'El Bosco' intente desde sus pinturas dar un mensaje moralista, si bien de un moralismo nada pacato sino, por el contrario, satírico; y si 'El Bosco', tiene mucho de medieval, por otra parte nos anticipa al humanismo de la Edad Moderna.

Tanto en las pinturas de asunto religioso como en las de tema profano introdujo todo un mundo de seres, ora normales, ora monstruosos, presentados en actitudes expresivas. La complejidad de los símbolos que utiliza dificulta a menudo la comprensión cabal de sus obras. Su universo de desbocada imaginación, poblado de figurillas fantásticas que parecen surgidas de una pesadilla infernal (La Tentaciones de san Antonio, Tríptico del Juicio Final) anuncia el espíritu de Bruegel; incluso los temas religiosos (La coronación de espinas, Ecce Homo) están deformados por un cruel frenesí de gesticulaciones. Sin embargo, el Bosco es un minucioso observador de la realidad, con gran talento de dibujante, y su irrealismo se emparenta en último término con el espíritu sarcástico de los «fabliaux», ridiculizador de los vicios (Extracción de la piedra de la locura, El carro de heno, El jardín de las delicias). En El vendedor ambulante, seguramente uno de sus últimos trabajos, parece que quiso representar el tema del libre albedrío, así como el de la soledad del hombre.

Ha influido en pintores casi contemporáneos suyos, tales como Pieter Brueghel el Viejo, y Pieter Huys. En el siglo XX es notorio su influjo en expresionistas como James Ensor, o surrealistas como Max Ernst y Dalí.





FIN :)

15 de agosto de 2008

La impaciencia del corazón.



«Existen dos clases de compasión. Una cobarde y sentimental que, en verdad, no es más que la impaciencia del corazón por librarse lo antes posible de la emoción molesta que causa la desgracia ajena, aquella compasión que no es compasión verdadera, sino una forma instintiva de ahuyentar del alma propia la pena extraña. La otra, la única que importa, es la compasión no sentimental pero productiva, la que sabe lo que quiere y está dispuesta a compartir un sufrimiento hasta el límite de sus fuerzas, y aun más allá de ese límite.»


Stefan Zweig.-


26 de junio de 2008

¿Por qué no me gusta Andy Warhol?



Andy Warhol es uno de los artistas más elogiados dentro de la escena plástica, como lo es Nicanor Parra en la poesía chilena. Sin embargo, existen rasgos de su persona y de su técnica que hacen que para mí resulte desagradable, que le considere como un tipejo engreído que no merece ser ensalzado.


Vamos por punto.-


1.- Es un personaje que no concibe la realización del ser a través de las manifestaciones artísticas, sino mediante el provecho pecuniario a costa de éstas. Aquello se puede corroborar en enunciados como:
«El arte comercial es mucho mejor que el arte por el arte.»


2.- Su ideología apologiza el capitalismo, el colonialismo, el imperialismo y el patriotismo yanki. Estas frases lo avalan:
«Comprar es mucho más americano que pensar, y yo soy el colmo de lo americano.»
«La inspiración es la televisión.»
«Lo más hermoso de Florencia es el restaurante McDonald's.»



3.- Fomenta la reproducción en serie de los proyectos plásticos, restándole unicidad, originalidad y autosuficiencia que de por sí caracteriza a las artes.

4.- Posee una personalidad frívola, petulante y jactanciosa.

5.- El menoscabo hacia Valerie Solanas no sólo a través de la humillación verbal, sino también al intentar robar sus guiones para rodarlos, sin darle créditos ni parte de las ganancias.

6.- La motivación principal de su oficio era la de figurar en revistas y conocer gente linda y famosa.

7.- La serigrafía no es mérito para aquellos loores hiperbólicos que ha recibido.

8.- Sus delirios de Dandy.

9.- Su estilo es tan comercial que hasta aparece como efecto en photoshop (espero no ver jamás un programa de edición de imágenes que ofrezca dentro de sus opciones el «estilo Klimt»).

10.- Por imponer las tendencias y modas que se siguen hoy por hoy.




Alguien podrá decirme que se trata de una ironía hacia la sociedad consumista, pero yo no lo creo así. Lo siento, pero para mí no es ningún visionario.

7 de abril de 2008

Un poco de la obra de Edvard Munch

El día siguiente


El beso


Hombre y mujer



Melancolía



Golgoth



Cenizas



El grito



Madonna



Nietzsche

25 de marzo de 2008

Ilustraciones de Beardsley

Tengo una duda que procuraré disipar dentro de las próximas 24 horas. Por lo pronto, algunas obrillas de Aubrey Beardsley.